EL USO MASIVO DE EQUIPOS DE PROTECCIÓN EN FUNCIÓN DE LA PANDEMIA COVID-19, ¿PUEDE AGRAVAR LA CONTAMINACIÓN MARINA?

Algunas organizaciones ambientales, como Green Peace y Ocean Asian, han notado un aumento en el número de guantes y máscaras utilizados en los océanos para protegerse contra el nuevo coronavirus, debido a la eliminación incorrecta de este material.

Texto: Ana Paula Saint´Clair (Remarco/ Brasil)

Productos como guantes y mascarillas desechable, cuando tienen polímeros sintéticos en su composición, pueden sufrir fragmentación cuando se exponen a la radiación UV en ambientes costeros y marinos, transformándose en residuos plásticos de menos de 5 mm, conocidos como microplásticos.

En el caso de los océanos, estas partículas se vuelven aún más preocupantes, complejas y difíciles de manejar en términos económicos y socioambientales. Además de incorporarse a la cadena alimentaria marítima, que también afecta a los humanos, los microplásticos tienen sus propios efectos tóxicos, que pueden convertirse en colonias de bacterias y otros microorganismos dañinos para la salud de los seres vivos.

Los contaminantes marinos son una preocupación mundial

Por iniciativa del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se creó un grupo de estudio compuesto por investigadores de 18 países de América Latina y el Caribe (ALC), que, basándose en la aplicación de técnicas nucleares y técnicas relacionadas, investiga los impactos ecológicos, problemas sociales y de salud debido a diversas presiones negativas sobre el medio ambiente, incluidos los desechos plásticos. El objetivo principal del grupo es ayudar a las Autoridades ambientales, los encargados de formular políticas, y los beneficiarios directos a tomar decisiones frente a los desafíos ambientales y las vulnerabilidades observadas en sus ecosistemas costeros y marinos.

REMARCO (Red de Investigación Marino-Costera) también se creó dentro del alcance del OIEA con el objetivo de dar amplia difusión a los resultados logrados por estas investigaciones.

Situación en América Latina y el Caribe

Según el Dr. Roberto Meigikos, investigador brasileño del Laboratorio de Radioecología y Alteraciones Ambientales de la Universidad Federal Fluminense (LARA-UFF, Niterói, Río de Janeiro), quien también forma parte del grupo de académicos de REMARCO, aunque la eliminación inadecuada significativa de máscaras y guantes procedentes principalmente de entornos domésticos en grandes ciudades de Latinoamérica y El Caribe, aún no es posible determinar con precisión su participación como desechos plásticos en entornos marinos, y esto se debe a varios factores.

Antes del COVID-19, los habitantes de Latinoamérica y el Caribe no tenían la costumbre de utilizar máscaras y guantes, como los asiáticos, por ejemplo. Este es un movimiento reciente, determinado por la nueva pandemia de coronavirus. Además, muchas playas están prohibidas en este contexto de pandemia, que mitiga la contaminación por materiales plásticos de actividades turísticas y recreativas.

Dr. Roberto Meigikos (LARA, UFF, Brasil)


“Por lo tanto, todavía no habría tiempo para la formación de una cantidad significativa de microplásticos debido al uso de guantes y máscaras domésticas y para una verificación más concreta de la contribución del equipo de protección individual (EPP) como estresores ambientales capaces de aumentar la contaminación marina. Sin embargo, esta es una evaluación importante que no debe pasarse por alto”, indicó el Dr. Meigikos.

Lo que los investigadores ya han concluido, de los estudios sobre microplásticos en los que LARA ha participado junto con países como Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Panamá y Uruguay, es que antes de la pandemia, los principales materiales plásticos que originaban los microplásticos provenían principalmente de polietileno, polipropileno y poliestireno, utilizados principalmente en la fabricación de bolsas, envases de alimentos, botellas, etc.

Esto demuestra que los materiales plásticos procedentes del uso hospitalario (máscaras desechables, guantes, jeringas, etc.) ya se eliminaron correctamente y este procedimiento no ha cambiado después de la pandemia, sobre todo porque su eliminación incorrecta podría causar la propagación de diversas enfermedades, además del COVID -19.

Por otro lado, debido al aislamiento social obligatorio, ha habido un mayor consumo de objetos plásticos como envases desechables, botellas y bolsas, principalmente para el transporte de alimentos, lo que sigue siendo preocupante, ya que sus desechos continúan llegando a ambientes marinos y zonas costeras debido a la eliminación inadecuada, siendo transportados por ríos o aguas residuales sin tratamiento previo.

“Como la mayoría de los productos desechables de plástico no se reciclan, incluidos los guantes y las máscaras para el hogar, es esencial que la sociedad se preocupe más por la eliminación adecuada de los materiales plásticos domésticos, incluso en tiempos de COVID-19, para evitar convertirse en basura marina”, finalizó el Dr. Meigikos.

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