Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (Cuba) trabaja para la conservación y sostenibilidad de los océanos y los recursos marinos

La zona costera de Cuba, con una longitud de 5746 km y una población asociada de 1.4 millones de personas, afronta actualmente los impactos negativos de la contaminación de aguas y los sedimentos, la acidificación oceánica y los Florecimientos de Algas Nocivas (FANs).

Texto Maikel Hernández (REMARCO / Cuba)

La contaminación de aguas y sedimentos marinos, son derivados en gran medida de la acción del hombre y afectan directamente la economía de las zonas costeras, la inocuidad de los recursos pesqueros, la salud pública, el turismo y los servicios que los ecosistemas marinos proveen a la sociedad.

El Centro de Estudios Ambientales de Cienfuegos (CEAC), adscrito a la Agencia de Energía Nuclear y Tecnologías Avanzadas (AENTA) del Citma, durante más 20 años de labor científica ha desarrollado varios proyectos de investigación y desarrollo ó aplicados; y ofrece una amplia gama de servicios dirigidos a conocer y contribuir a la solución de los problemas ambientales en Cuba y en la región del Caribe. (FOTO 1)

Este centro de investigaciones  -reconocido por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) como Centro de Referencia Regional en la aplicación de técnicas nucleares a la solución de problemas específicos del Manejo Integrado Costero, desde el año 2007-  es miembro de la “Red para la Investigación de Estresores Marino-Costeros en Latinoamérica y el Caribe” (REMARCO).

REMARCO es una Red de cooperación en ciencia y comunicación que conecta a 18 países de América Latina y el Caribe, para facilitar la toma de decisiones frente a los retos y vulnerabilidades comunes presentes en los ambientes marinos bajo cuatro líneas de acción: contaminación marina, acidificación de los océanos, floraciones de algas nocivas y microplásticos.

Esta Red, que ha sido creada con el apoyo del Acuerdo Regional de Cooperación para la Promoción de la Ciencia y la Tecnología Nucleares en América Latina (ARCAL), al que Cuba se incorporó en 1988, está integrada por la mayor parte de los Estados miembros del OIEA en la región.

Este año se incorporó un nuevo proyecto, el RLA7025 “Fortalecimiento de las capacidades en los medios marinos y costeros mediante técnicas nucleares e isotópicas”, con una duración de 4 años, cuyo propósito será contribuir a la conservación y gestión sostenibles de los océanos, mares y recursos marinos, asociado a las áreas: acidificación de los océanos, eutrofización, florecimiento de algas nocivas, contaminación por metales traza, radionucleidos y microplásticos.

La aplicación y resultados que emanen del actual proyecto y la Red, persiguen el propósito de continuar con la cooperación científica en la región, vinculada al Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (Vida Submarina) de la ONU (Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible); y contribuirán sin lugar a dudas, al desarrollo de la Tarea Vida, Plan del Estado Cubano para el enfrentamiento al cambio climático sustentado sobre una base científica multidisciplinaria.

La aplicación de técnicas nucleares ha permitido caracterizar la contaminación marina provocada por metales pesados y contaminantes orgánicos, así como su reconstrucción histórica en diversos ecosistemas del país.

Acidificación de los Océanos                                           

Organismos marinos como los corales y los moluscos están bajo amenaza por la acidificación de los mares. Se llama acidificación de los océanos al descenso en curso del pH de los océanos, causado por la absorción de dióxido de carbono (CO2) producido por los seres vivos en forma de gas, pero también por la combustión de combustibles fósiles, entre otros. (FOTO 2)

La acidificación de los océanos está afectando a algunos organismos marinos que son especialmente vulnerables a los cambios de la química del agua de mar. Los niveles de acidez no son iguales en todo el planeta y existe muy poca información disponible para América Latina y el Caribe por ser un tema de investigación reciente para la región.

En Cuba existe escasa información sobre este fenómeno y sus impactos en los ecosistemas. Las capacidades desarrolladas por la Red permiten cuantificar los niveles actuales de acidez del mar, así como reconstruir sus niveles históricos utilizando corales e isótopos estables. El país, con el apoyo del OIEA, ha creado un Observatorio Nacional destinado a este fin, a través del cual se hace necesario cuantificar la magnitud del fenómeno en diversas áreas de la plataforma insular. (FOTO 3)

Las técnicas nucleares e isotópicas son instrumentos eficaces para estudiar la acidificación de los océanos y han contribuido a entender los efectos de este problema, tal es el caso del estudio de procesos biológicos como la calcificación.

Contaminación por Microplásticos

Los desechos plásticos constituyen actualmente un 80% de los desechos que llegan a las zonas marino-costeras. El término “microplásticos” ampliamente utilizado en la actualidad, se refiere a restos de plástico con un límite superior de tamaño de 5 mm.

Las fuentes de microplásticos en el medio marino no han sido examinadas completamente. Se conoce que la existencia de pequeñas partículas plásticas puede estar relacionada con los puertos y astilleros, pesquerías, plantas de tratamiento de aguas residuales, turismo costero, escorrentía urbana y ríos. Los microplásticos, de acuerdo a las fuentes de las que provienen, pueden ser denominados como primarios o secundarios.

Los microplásticos primarios son liberados directamente al ambiente en forma de pellets pequeños que se usan como abrasivos en aplicaciones industriales y domésticas. Estos productos son usados diariamente en el mundo y luego las micropartículas que contienen se liberan inevitablemente a las plantas de tratamiento de aguas residuales, consideradas por tanto como fuentes potenciales de microplásticos para los sistemas acuáticos.

Los microplásticos secundarios, por su parte, son el resultado de la fragmentación de desechos plásticos más grandes presentes en el mar y en la tierra, los cuales al ser expuestos a factores ambientales como la temperatura, la radiación solar y la actividad microbiana se degradan en partículas más pequeñas.

Los estudios de campo han demostrado que los microplásticos, debido a su pequeño tamaño, tienen un impacto potencial en organismos de varios niveles tróficos del ambiente marino tales como: anélidos, anfípodos, mejillones, pepinos de mar, crustáceos, peces, tortugas marinas, aves marinas, y mamíferos. (FOTO 4)

En Cuba, particularmente en la bahía de Cienfuegos, investigadores del CEAC han realizado dos estudios sobre esta problemática. En el primero se determinaron las concentraciones de microplásticos en el agua superficial, los sedimentos y en el molusco bivalvo Perna viridis, organismos anteriormente utilizados para evaluar contaminantes en la bahía.

Entre los principales resultados se encontró la presencia de microplásticos en todas las estaciones de la bahía para los dos períodos analizados, seca y lluvia. Estos valores observados resultaron mayores que los registrados en la literatura para bahías cerradas con actividad industrial.

El otro estudio se realizó con el objetivo de evaluar la presencia de microplásticos en el tracto digestivo de nueve especies de peces representativas de la bahía. El mismo arrojó que las especies de peces analizadas en la bahía de Cienfuegos son vulnerables a la contaminación por microplásticos y principalmente a las fibras. (FOTO 5)

Actualmente el CEAC trabaja en un nuevo proyecto nacional en coordinación con el Centro de Estudios Avanzados de Cuba (CEA) para desarrollar técnicas analíticas que permitan el estudio de los nanoplásticos en muestras ambientales, teniendo en cuenta sus características morfológicas, así como su interacción con otros contaminantes.

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